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El Moll Vell pone a prueba su seguridad con el simulacro de incendio de un yate

El Moll Vell pone a prueba su seguridad con el simulacro de incendio de un yate

Los trabajadores de la empresa concesionaria Amarres Deportivos participan en un ejercicio de emergencia como parte de su formación en materia de seguridad en puertos.

Un incendio en la popa del yate Starship ha activado el estado de emergencia en el Moll Vell de Palma, donde la embarcación tiene su atraque. A penas un cuarto de hora más tarde, los Bomberos de Palma, que han acudido a la llamada de emergencia, han podido rescatar a los tripulantes que estaban a bordo de la embarcación y extinguir el fuego. En esta ocasión no ha habido que lamentar daños personales porque la escena que ha transcurrido esta mañana formaba parte del ejercicio de formación de los trabajadores de Amarres Deportivos S.A, concesionaria del Moll Vell y del Pantalán Mediterráneo.

Alrededor de medio centenar de personas, entre personal de marinería, administración, secretaría, efectivos del cuerpo de Bomberos de Palma y miembros de la empresa formadora Global Management Consultoria han participado en el simulacro. El objetivo: instruir a todos los trabajadores de Amarres Deportivos para que llegado el momento “sepan cómo actuar en distintas situaciones de emergencia y controlar los tiempos de respuesta”, explica José Luis Fayos Núñez, coordinador del curso. En ellos recae la seguridad del puerto y “tienen que conocer dónde y cómo utilizar los sistemas y el material de seguridad, y coordinarse tanto de manera interna como con el exterior: 112 y bomberos”. Todo está preparado para iniciar el ejercicio.

INCENDIO

A las 12.35 horas un tripulante del yate Angara, que permanece atracado en el Moll Vell, ha dado la voz de alerta a marinería. Un humo espeso sale del Starship, donde parece que se ha declarado un incendio. En poco menos de un minuto el jefe de marinería acude al pantalán y confirma que hay fuego en la popa. Una llamada al 112 y Autoridad Portuaria advierte de la situación de emergencia en el Moll Vell.

El jefe de marinería, Javier, se asegura de que no hay nadie a bordo de la embarcación y corre a buscar la motobomba para montar la línea de agua para atacar el fuego y proteger la embarcación hasta que lleguen los bomberos. Su compañero acude al momento y se encarga de desalojar a los ocupantes de los barcos que ocupan los amarres inmediatos al Starship. “Un yate de estas dimensiones no puede remolcarse hasta un punto más aislado, así que tienen que actuar de esa forma”, matiza Fayos.

“Confirma con María que ha llamado a emergencias”, sugiere el coordinador. María, la secretaria del puerto, responde afirmativamente: “He avisado a Pantalán (Mediterráneo), emergencias y los bomberos están en camino”. En ese momento llega un trabajador de pantalán Mediterráneo para asistir con una lancha a sus compañeros, justo en el momento en el que los tripulantes del barco que sigue ardiendo se despiertan y empiezan a pedir auxilio. Javier no suelta la manguera y les indica que se dirijan a la proa. “Es una decisión acertada porque los bomberos están llegando y tratar de rescatar el solo a los tripulantes puede empeorar las cosas”, señala el coordinador.

HOMBRE AL AGUA

La situación de alarma va en aumento. Ha caído un hombre al agua. Javier trata de llegar hasta él, pero no puede tirarse al agua y pide la asistencia de la lancha que acude al rescate del náufrago que no es otro que Óscar Siches, gerente de Amarres Deportivos, que una vez fuera del agua destaca la importancia de organizar cursos de formación periódicamente para garantizar la seguridad en los puertos.

Javier vuelve a reclamar si hay respuesta de los bomberos en el mismo momento en que se oyen las sirenas. La primera unidad del cuerpo de Bomberos de Palma accede al muelle. El jefe del servicio habla con Javier, que le pone al tanto de la situación, mientras el resto de miembros desenrollan las mangueras y las conectan a los hidrantes. El fuego empieza a remitir, cuando llega una segunda unidad de refuerzo. Ya no es necesario, los operarios han sofocado las llamas y los tripulantes por fin pueden ser rescatados.

ÉXITO

El ejercicio ha sido un éxito. “Ha ido muy bien”, señala José Luis Fayos, “El procedimiento de emergencia se ha activado rápidamente y el tiempo de respuesta de los Bomberos de Palma ha sido el habitual en estos casos, entre 10 y 15 minutos”. Los dos marineros del Moll Vell han conseguido montar en muy poco tiempo la línea de agua para proteger la embarcación hasta que llegaran los bomberos. La reacción de su compañero de Pantalán Mediterráneo también ha sido óptima y han podido evacuar los barcos vecinos, rescatar al náufrago. Además, en todo momento se han coordinado”, concluye el coordinador.