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El domingo comienza lo bueno. La Vendée Globe al rojo vivo.

El domingo comienza lo bueno. La Vendée Globe al rojo vivo.

Gran ambiente en Les Sables d'Olonne donde miles de personas recorren cada día los pantalanes de Port Olonna. Los treinta skippers de la máquinas, los Open 60 Imoca, velan armas. En total 17 regatistas franceses, 7 británicos, 1 americano, 2 suizos, 1 canadiense, 1 español y 1 austríaco.

Vela en su más pura esencia es lo que se respira por los pantalanes de Port Olona. La treintena de Open 60 Imoca amarrados de popa ya están preparados para dar la vuelta al mundo. Costado a costado su atractiva decoración aumenta el colorido que miles de aficionados a la vela le presta a esta población francesa de Les Sables d'Olonne que cada dos años repite secuencia y hace que los sentidos de todos los aficionados a la vela y en particular la de los solitarios fijen pendientes su atención desde que esta localidad francesa, acoge desde 1992 la más prestigiosa de las regatas a vela para navegantes solitarios.

Les Sables es algo así como el hogar de los locos con el coco perfectamente amueblado.No tiene el glamour de una Copa América, pero es vela, vela y vela más navegación, navegación y navegación, tiene todo lo que amamos los aficionados a este deporte, el postureo no tiene cabida en Sables.

Toda la vela francesa y mucha de la mundial, cuenta minuto a minuto lo que falta para las 13:02 del domingo. Escolares, aficionados y neófitos se apiñan en los pantalanes y muelles para conocer en vivo y en directo a sus ídolos, comentar sobre estos singulares, auténticas máquinas de matar (en el buen sentido), desde los de última generación, hasta algún viejo rokero que pide surcar muchas más millas.

En Francia, los solitarios son estrellas, tipos muy populares, los Zizou del mar que no se cansan de firmar autógrafos, realmente parece la alfombra roja de Cannes convertida en teka.

Para ellos, el trabajo no cesa, afinan hasta el mínimo detalle, salen a la mar para realizar sus últimas pruebas, como ayer partía, Unai Basurko con su Pakea o apuraban las reparaciones, caso de un Alex Thomson, ( Hugo Boss), que inspeccionaba el trabajo de su equipo de tierra después de que su barco fuera abordado por un pesquero en la entrada misma a Les Sables.
Los colaboradores de los patrones subían por el palo, comprobabán tensión en las crucetas, cambian drizas, poleas, engrasan winches... Port Olonna es un completo repertorio de los barcos y de la capacidad presupuestaria de sus armadores. Hay60" con dos vueltas al mundo como el Samantha Davies, otros del paquete, en fin de disfrutar.

La salida de la regata, prevista para las 13.02 horas del próximo domingo, congregará en Les Sables a más de 100.000 espectadores. La vuelta al mundo para navegantes solitarios que zarpa del puerto francés se convierte de este modo en la celebración deportiva del mundo de la vela que adquiere tintes más multitudinarios.

Evidentemente, como tiene que ser.

El 'Pakea Bizkaia' de Unai Basurko permaneció tres horas y cuarto navegando por los alrededores del puerto de Les Sables y regresó a su amarre cerca del mediodía. Basurko pasa los días previos a la salida completando su entrenamiento físico con recorridos en bicicleta. Ayer por la tarde tocó natación, unas decenas de largos en una piscina cercana al alojamiento del equipo del 'Pakea Bizkaia'.